Si quieren pueden saltarse a la parte pseudo-divertida
¡Por favor! Solo admítelo! mi vida no es nada mas que una recolección de sucesos que están conectados y afectan la vida de otros y esos otros afectan la vida de otros y así al final todos terminamos siendo parte de la maraña que forma la historia de la raza humana.
Pienso esto mientras veo un furby. Y sí, a partir de ahora pueden dejar de tomarme en serio.
Estaba por empezar a leer una historia titulada Dusty Bunny, cuando me percaté de la extraña posición en la que estaba: con mis piernas en ambos lados de la pantalla de la computadora, pasando sobre el teclado y uno de mis pies exprimiendo al pequeño muñeco con forma de búho.
'Esta cosa no me va a dejar dormir' fue lo primero que pensé mientras me enderezaba, con eso de que tiene unos penetrantes y redondos ojos verdes decorados con unas pestañas negras de plástico. Resultado: hipnótico
Entonces recordé lo que me dijo Nwvya, que a mi jefa le daba miedo y ahora que el monito está sentado por un lado de mi compu, como que a mi también me da un poquito de nervios que me esté viendo (y lo más probables es que lo voltee hacia la pared antes de que irme a dormir).
A partir de eso recordé la comida a la que fui hoy con mis ex-compañeras de trabajo. Apenas han pasado 5 horas de eso y lo digo como si ya fuera una memoria distante, es se debe a que soy una firme creyente de vivir en el presente (léase: carezco de memoria a corto plazo). La comida fue en honor de B-ronyk que este mismo tomaría el autobús para irse a vivir a otra ciudad, bastante retirada.
Sinceramente no estaba muy entusiasmada con la idea y creo que se notaba mi falta de alegría. Fue algo triste, al menos para mí. Ella me agradaba mucho aunque era obvio que ya no nos frecuentaríamos por eso de que renuncié a mi empleo al menos sabía que andaba por allí en alguna parte de la ciudad y ahora va a ser lo mismo andará por ahí en alguna parte del mundo.
Pero no se siente igual.
Ese mugroso furby también me hizo pensar en mis amigos de la prepa. Hay una anécdota por ahí que involucra a una de esos muñecos que contaba con la característica adicional de poder hablar. Pero cuando quise recordar exactamente en que consistía me di cuenta de que no podía recordarlo. Me acordé entonces de alguien que probablemente si lo recordaría, luego pensé en su amigo y mi mejor amiga lo que me llevó a recordar lo que había hecho ayer.
Y... ¿ya se dieron cuenta de que estoy divagando?
Como sea, para que todo lo anterior se justifique y encaje en mi tan llamada Patética Excusa de Vida, les presento una pequeña comedia... que pasó en el restaurante al que fuimos hoy:
¿QUE ES ESTA COSA?
Carolina: "..." * como toda niña educada, está demasiado concentrada en devorar sus alimentos para prestar atención al resto de la mesa, como toda niña malcriada, solo se ha servido lo que es de su agrado, como toda una aventurera, se ha atrevido a poner dos trozos de un platillo misterioso sobre el cual se debate en la mesa*
Nwvya: "¿Qué es eso?"
Avryl: "Probablemente res o algo..."
Nwvya: "Está bueno"
Avryl: *después de probarlo* "Tenemos que ver como se llama"
B-ronyk: "Pero cuando terminemos de comer, no ahorita"
Carolina: "..." *nomás las escucha y sigue comiendo, inconscientemente deja hasta lo último los trozos del platillo misterioso. Cuando se digna a "probarlo" de una gran mordida, resulta que la cosa es más grasosa de lo que esperaba y para evitar comérsela, toma la servilleta de tela y la usa para escupir la cosa y ocultarla ahí, entonces piensa: '¿por qué no nos dieron servilletas desechables?' *
*15 minutos después lo impensable ocurre cuando un mesero llega y levanta el plato de Nwvya sin preguntarle antes. La mesa entera empieza a hablar al respecto y en la siguiente vuelta del camarero hace que le traiga un plato nuevo a pesar de que no tenía intenciones de seguir comiendo. Pero a Carolina no le importa eso, ella está mucho más preocupada por su pequeño secreto oculto en la servilleta de tela, especialmente porque Avryl había usado su servilleta antes para limpiarse, pero se consolaba a si misma pensando: '¿cuál es la posibilidad de que lo vuelva a hacer?'
Es entonces que ocurre, por alguna razón Avryl se vuelve a ensuciar los dedos y estira los dedos hacia la servilleta más cercana (irónicamente la de Carolina) pero para limpiarla mejor decide levantarla y darle vuelta. Es entonces que se ve atacada por un proyectil de la carne misteriosa.
Carolina siente que se le suben los colores a la cara, mientras piensa morbosamente que hará el camarero cuando lo descubra.*