Erase una vez, una joven que salía felizmente de su casa, y caminaba hacia la vagoneta (su movil) en el cual se trasladaba (y chocaba de vez en cuando).
Pero no se dirigió a la puerta del conductor, sino a la corrediza del otro lado (porque la llave que usaba para abrir se rompió). Abrió la puerta y tranquilamente puso su bolsa dentro, luego cerró la puerta.
Entonces recordó que se habia quedado afuera (porque no le había quitado el seguro a la puerta del conductor) y tuvo que volver a abrir la puerta corrediza, quitar el seguro y volver a cerrarla.
Despues de eso se introdujo al auto (wow! tres parrafos solo para describir como entré al carro).
Para ese entonces, la muy menza sintió una picazón en el pie. Le dolía mucho así que se agachó a ver...
MOCHOMOS CAMINANDOLE POR LOS PIES!!!!!!